El Círculo: La Puerta al Vacío

El círculo es el primer aliento, el trazo sin comienzo ni fin.
En él no hay arriba ni abajo, no hay centro ni borde separado: todo es continuidad.

Los sabios antiguos lo llamaban el huevo cósmico, el seno donde duerme la creación. El Tao lo nombra como el retorno a la fuente, los cabalistas lo reconocen como la corona invisible, y en la India es el bindu, el punto que se expande en totalidad.

Contemplar el círculo es volver al origen antes del nombre. Es recordar que somos río y océano, chispa y fuego, sin separación. En su curva eterna está escrita la enseñanza: nada puede romper la unidad, solo olvidar su forma.

El círculo es la puerta al vacío, pero no a un vacío estéril: es la plenitud de lo que todavía no ha nacido, la semilla de todas las posibilidades.

✨ Mensaje para el buscador:
“Entra en el círculo interior. Allí no hay fronteras.
El vacío que temes es el útero del Ser.”

Facebook
Twitter
LinkedIn
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.